martes, 19 de febrero de 2008

Diario de una colilla de cigarro

En los comienzos de mis recuerdos, era solo una planta. Verde con pensamientos de alcanzar un futuro prometedor; todo esto pasaba por mis hojas, mientras otros como yo, hablaban de rumores de terminar con ese futuro, hablaban de fuego pero yo no les hacía caso. Soñaba con mi futuro en un jardín. Pronto fuí llevado a un lugar, donde muchos como yo, hablaban sin cesar de un tal morris y que haría mucho bien por nuestra raza. Pero todo cambió cuando verde que yo era, pasé a estar morenito y echo partes. Este comportamiento tan cruel y desmedido, fue aplicado sistemáticamente a cada uno de nosotros. De repente comenzaron a presentarnos a otros, que no decían sus nombres y que eran enviados de morris y nos metieron en un sitio muy extrecho, todos pegados y liados. Todo aquello me daba mala espina, pues mi esperanza de ser transplantado cerca de una bella playa con arenas blancas, desaparecía por momentos. Todo empeoró cuando nos alinearon en fila. Creo que ese momento para mí, sería como mi etapa de maduración, como hacer la mili, aunque extrañamente mi pensamiento y actitud siempre había sido muy naturalista.

Comprendi que nos estaban preparando para un proyecto de inmensas proporciones en el que yo un minúsculo plantículo de tabaco, iba a desempeñar un pequeño papel. Y cuando menos lo esperaba todo se hizo oscuridad. Comenzaron movimientos temblorosos, vaivenes disonantes, sería el fin del mundo? Las señales que anticipaban que el señor morris, había dejado a sus acolitos? Intensas preguntas rondaban a todos, los que alli estabamos, con tanta quietud y presión entre nosotros, que la más leve aspiración a cambiar de lado de dormir se hacía imposible...

INTERLUDIO....

Algunos compañeros ya no dan señales de vida. Especulan con que este es el final y nada hará que la luz vuelva. Tenemos frío y soledad. La moral del grupo ha decaido.

FIN INTERLUDIO...

Una luz brillante inunda nuestros sentidos y la esperanza nos hace sentir nerviosos. De repente han cogido a Jhonny por la cabeza y lo elevan. Vemos una gran mesa y mucha gente alrededor. Un joven sonriente ha cogido a Jhonny con suavidad y juega con el. Es nuestro salvador quizás? Habrá escuchado nuestras plegarias? Todos queremos salir y que nos liberen de extraña camisa blanca con sombrero amarillo, que nos han colocado. Pero todos temblamos de horror, porque Jhonny es colocado en posición extraña y un vengativo verdugo, le quema los pies. Aterrados intentamos un vano esfuerzo por movernos, pero deben de habernos operado y han paralizado nuestros movimientos. Horrorizados vemos como Jhonny es consumido en parte, mientras la luz poco a poco se torna de nuevo en oscuridad.

INTERLUDIO...

Quedamos unos pocos. Ya no hay esperanzas. Mi sueño de la playa, queda relegado. Trevor se ha derrumbado y Bill esta catatónico. Hemos anulado nuestras futuras citas y nuestro aniversario en la plantación.

FIN INTERLUDIO...

Solo quedo yo y ya he realizado mi testamento. La luz vuelve a aparecer y me cogen suavemente. Mi vida pasa rapidamente y me enseña todo lo que he vivido. Ya no veré ninguna reposición de la perrita Lassy en televisión, ya no tomaré ya el rico abono que me hizo crecer tan hermoso y verde. Ya siento el fuego y siento como mi vida me abandona.

Todo ocurre rápido, siento un gran vacío y una livianidad como nunca había experimentado. En este extasis macabro siento ser arrojado en el aire y de repente mis sueños, se cumplen, pues ante mí aparece mi playa soñada, el mar en movimiento y un tipo extraño quieto con algo en la mano, que enseña un cartel que dice, Playa Bavaro, 8 días, 600€. No entiendo muy bien que significa y continuo mi viaje de cometa estelar, prendido por mi torso, cual cohete a propulsión. Siento la paradoja de cumplir otro sueño que es volar y caigo con torpeza y poca elegancia. Ahora soy una colilla, como dicen mis nuevos amigos.

El destino hizo que aterrizara en una rejilla de ventilación de algo que llaman metro, en el que una gran y esplendorosa repisa acoge a refugiados como yo. Pero todo es favorable, pues finalmente junto a una playa de cristalinas aguas me encuentro, que aunque sé, que es un cartel de una agencia de viajes, es una agradable vista al menos.

INTERLUDIO...

Una leyenda urbana habla de un gran gusano que corre como una bala y arrastra con su aire, a los que se acercan mucho al borde de la repisa. Particularmente me parecen cuentos de abuelas, para asustar a los niños. Quien puede creer esta leyenda?

INTERLUDIO 2...

La leyenda comienza a afianzarse en mi, las sospechas. Han desaparecido la familia Carini y los gemelos Smith y nadie ha visto nada. Por si acaso, nadie se acerca a la repisa. El gran anciano Salvador puro cubano, esta tan perplejo como los demas.

PREFACIO, POR EL GRAN ANCIANO...

Anoche algo se llevó de nuestro lado, a Phill. El escribió todo esta para dejar constancia, de su ínfima existencia, de grandes poderes que no comprendemos. Aqui llevamos una existencia pacífica, donde grandes colillas se agrupan, formando este un reducto de aquello que fuimos. Phill nos enseño a apreciar nuestros sueños y nunca rendirnos ante las cosas. El nos ha echo soñar con una playa de arenas blancas y un mar de cristalinas aguas.

Carne

Carne palpitante, caliente en movimiento, comienza a deshacerse entre mis huesos, siguiendo el valle del deseo entre las oquedades del anverso de tus pliegues de semillas de tus poros, abiertos y receptivos de rios de mi carne en extasis final, de comunión blasfema y envilecida, al batir de tus alas de pureza y aura bondadosa, pues el mal que anida en mi, se deshace con mi carne, entre tu carne, que toma la mia y la hace suya, que vivira en ti, mientras los rios fluyan y las semillas quieran florecer, carne fusionandose con la otra carne sin medida ni mesura, anidando y abonando cada pliegue formado de la nueva esencia y vida.

Cartas a quien no las recibe

A ti que no has recibido las cartas, que mi mente piensa en momentos de divagaciones y encuentros con los pensamientos, que se tejen en la mente de quien las escribe con sangre y carne, con dolor y con placer como un alumbramiento de una nueva vida, llena de nuevas esperanzas y con el convencimiento, de la llegada de las lluvias que limpiaran los versos que se ocultan, tras la carne y la sangre.

Pues como una palpitación lenta y parsimoniosa, de salidas fuera del espectro de lo aparente que nos envuelve, de la entidad que soy y que se proyecta en los demás, haciendo que lo que uno mismo es, forma encuentra al exteriorizarlo y armononizarlo.

Con pasos seguros hacia ti, que no recibes estas cartas pues no tengo dirección donde mandarlas, porque dirección solo existe cuando uno la evoca en su cabeza y en su pensamiento, dirección de dirijirse hacía algún punto en concreto espacial y temporal, donde seguir dando pasos seguros con escrituras a fuego en el alma, de momentos que no tuvieron que ser, y otros que fueron grabadas con cinceles de oropeles prometidos y disueltos en el tiempo que nos envuelve.

Así, yo cambio y todo cambia, a mi alrededor volviendo a una época, en la que bajando montado en mi bicicleta, con los ojos llorosos del aire que azotaba mi rostro, enjuto por el frio que me envolvía, liberado con la esperanza de volar, por aquella rampa de tierra que me lanzó al espacio infinito de mi imaginación, pues la realidad es que aquello, me dejó una cicatriz en mi rodilla de niño pálido y quebradizo, cual junco al viento en una tormenta en un campo de maíz.

Y así, volviendo de aquella realidad almacenada en la sinapsis de mis conexiones, te relato, como la vida me va cambiando poco a poco. Dándome momentos preciosos de aparente perfección de sintonías que se armonizan, para mostrar y hacerme sentir que dentro de cada persona, existe una luz, que apunta a una dirección, como la voz de una cantante de jazz que se rasga con intensidades, para hacer llegar a su amante, su lamento de deseo y descontrol, cuando a menos de un rasgado beso, le regala con su deseo compartido.

A ti que no recibe ya estas cartas, de pensamientos y sensaciones pues en realidad, creo que nunca te llegaron, pues no mirabas en el sitio apropiado, donde las cosas que realmente importan, son las que se graban dentro y dejan el poso de la esencia del hombre, como hombre en la tierra.

Personas pasaron por mi vida, en la que a veces, como una obra de teatro aparecen y desaparecen en determinados actos, de constricción actoral, en las que sabiendose su papel perfectamente estudiado, resultaban artificiales y poco creibles, otras improvisando a cada momento, dando momentos de luz, energías y sensaciones de entereza del alma. Esa sensación que lo que más quieres, por sentir que algo que llaman cariño y amor, crece en ti, pensando y sintiendo la vida como crece a tu alrededor, como un bosque salvaje de miles de plantas, animales, y arboles que se enredan y se mezclan, se introducen y salen, marchitandose unas, creciendo y dejando su simiente otras. A ti, que nunca más podrás disfrutar de las cosas que yo te cuento, con pasión desgarrada, de sentirse morir, con una mirada de la persona que menos esperas, o ver el circo del existir moviendose con compases encadenados, haciendo pensar que quizás, si que halla un verdadero significado para todo, lo que nos ocurre, constantemente.

Que pondré en marcha, cuando estas líneas escritas viajen, por oceanos artificiales de mentes encontradas, con estos pensamientos.

Cual es el verdadero significado de cada experiencia vital en el existir personal, que relaciona la vida de los que como cada uno, trata de llegar al trasfondo de lo que en cierta manera, resulta en primeros visos evidente, más resulta envolvente y ciertamente relajante, en otros sentidos más profundos, del conocimiento que cada uno desarrollamos de todo ello.

Sé que nunca recibirás estas cartas, que son disecciones cerebrales y del corazón, la sangre y la carne, que se hacen una, para imprimir lo que en la cabeza navega confuso y sin forma, de forma se cobra victima, cuando en este papel, rasga lo horizontal y constituido.

Te contaría, como mirando busco respuestas de lo que ni siquiera a veces, se las preguntas, porque lo que en muchas ocasiones, me envuelve como una pupa de oruga, se deshace como un batir de alas, de una nueva vida, que surge entre brotes y espasmos de lo que podría llegar a ser, y se convierte en realidad.

A ti que abandonaste mi vida, cuando en la vida, no se debería de abandonar a nadie, pues los quiebres en el alma, dejan cicatrices profundas de formas que la vida, traza a su antojo y mesura. Yo seguiré escribiendote cartas, que nunca te llegaran, pues dirección no tienes, ni forma ni substancia, ni temporalidad ni espacio, pues a ti es quien escribo, testigo perenne del tiempo, que nos rodea y nos da la mano, para seguir, hasta el siguiente tiempo, en el que posiblemente, si que un día, tenga respuesta, en mi buzón.

Nueva vida

Las horas pasaban, en aquel día de abril, y mi mente solo podía pensar en una cosa. Aquella mañana de verano, donde la conocí en la playa, mis dedos enredados en su cabello, su cuerpo junto al mío, sintiendo que la podía proteger de todo el amplio mundo, de alrededor, que para ella se abria por primera vez... todos esos recuerdos agradables, acudian a mi memoria, haciendo que me olvidara de todo a mi alrededor.... Pero el timbre seco y seguido de mi teléfono, me despertó de mi fantasía, y volviendo al mundo real, lo tomé de mi mesa, acercandome, el incómodo aparato a mi oído... sr. alcántara? si, le llamó desde el despacho del sr. Akerman. Ya sabrá por qué le llamó, nó? Su actuación el jueves, frente a la directiva general, nos ha disgustado mucho, y continuando con la última racha, creemos, que lo más conveniente, para usted y para la empresa, que es lo importante, será que recoga sus cosas, y se despida, de sus compañeros.... Todo aquello, me resultaba tremendamente familiar, y como si de una inyección anestésica se tratara,mi cuerpo ya no sentía nada... Mi mente volvía a viajar, con ella, esa sensación de protección de seguridad, y de quietud...solo con ella, entre mis brazos... Mis compañeros, me miraban de soslayo, cuchicheando entre sí, sabiendo que me marchaba, que era el adios, y que no habría mas mañanas, en las que entre risas de café solo, y cigarros a medias, nos contaríamos, el fin de semana, cabalgando entre la felicidad de una copa, la compañía bienintencionada, y el sabor profundo y constante de una promesa rota de amor... Ya tenía todo recogido, mi mundo en una pequeña caja de cartón. Todo aquello me parecía una película antigua, en la que miras através de una pequeña pantalla, y observas al protagonista... A si me sentía yo...como un espectador de mí mismo... Subiendo al ascensor, y pulsando lentamente el botón de bajada, me día la vuelta, observando a mis compañeros...todos seguían trabajando a lo suyo, ni una mirada, ni una despedida, nada de nada... ding!! las puertas se cerraron y bajé a la planta de abajo... Al poner mi pie, sobre la fría acera, de la calle, un rayo de sol, se posó lentamente, sobre mi cara, y entonces, comprendí realmente, que todo había sido una liberación. Había roto con el mundo, que me ataba, que me ahogaba, que me hacia sentir gris, y que me marchitaba como una flor... solo me quedaba ella...su recuerdo me sobrevino a la mente, y comprendí, que era lo realmente importante...sobre todas las cosas y sobre lo demás. ...mis pies, tocan la arena de la playa, y esas sensaciones vuelven a mí. Escucho el sonido de las olas, acariciando, la tenue orilla, de arena, y siento como las pequeñas y frágiles conchas, se quiebran bajo mi peso. Unas algas enredadas sobre algo, me despiertan de mi ensoñación, y me acerco a observar..hay algo que se mueve, y de repente la tomo entre mis brazos. Por fín estoy contigo, tantos momentos anhelados, tantas noches en vela, tanto sufrimiento y ahora estoy contigo. Nunca más te dejaré, nunca más te abandonaré, siempre estaré contigo, hija mia...

Guía de viajes

Para empezar, hay que pensar en irse de viaje a algun sitio. Todo comienza en la mente, deseando movernos del sitio donde estamos a otro lugar. En los viajes mentales, solo se necesita un cuaderno para ir apuntando aquello que veamos en nuestra mente. Tambien se pueden hacer apuntes mentales, incluso fotografías imaginarias, recoger muestras imaginarias y todo lo que de la mente, podamos sacar. No es necesario vacunarse, pues no contraeremos ninguna malária o fiebre extraña, de otro país, que no sea del que partimos. Además, en los viajes mentales, que son más baratos y siempre tienen plaza, aunque sean en lugares exclusivos, están los viajes de verdad o comúnmente llamados viajes reales, o viajes de verdad. Para emprender camino en viajes reales, hay que fijar un destino. Al menos acercarse lo más posible a dicho destino. Es importante saber si llegaremos a pie, burro, bicicleta o usar métodos más complejos como un avión, globo, barco, aletas de nadador. Esto hará que anticipemos nuestra ruta hacia los métodos de viaje. Una vez decidido el lugar, comenzaremos a estudiar costumbres, formas de interactuar, temperaturas y si les gustará el helado de pistacho, pues no a todo el mundo le gusta el helado, y más si es pistacho.

Es importante llevar una ropa adecuada, pues podriamos ser tomados por terroristas, indigentes o personas que hayan perdido la razón. La moda actual induce a estos pensamientos. Es fundamental portar una adecuada muda de ropa interior, que siempre nos salvará en un mercado árabe, de ser cambiados por varios camellos y acabando en un harén de turistas sin su muda de ropa interior. Siempre que se alarguen los dias de viaje, se puede dar la vuelta a la muda o ropa interior y seguir llevandola sin complejos, pues estamos fuera de casa y no tenemos que pensar en el que dirán. Los utensilios de higiene personal, siempre son agradecidos dependiendo del grado de higiene que cada persona tiene. En un desierto, un champú no lo será muy útil, más en una visita a una envasadora de botellas de agua mineral, tampoco. El cepillo de dientes, le podrá sacar de alguna carcel turca, haciendo brillitos en las botas del guardián de turno.

También tendremos que pensar en utensilios de mayor utilidad, como brujulas, mapas, consola de juegos portátil, cortaúñas, calcetines con rotos, gorro de explorador, crema para el sol y mosquitos, pinzas eléctricas, consolador, látigo, cámara de fotos (este artículo no se suele usar mucho, pero se incluye en la guía por ser algo aparentemente útil), tiritas para el mareo y más objetos que nos servirán para tener una experiencia completa de viaje real. Es muy útil tambien el uso de libros traductores, que nos ayudarán a calzar las maletas en el portaequipajes, de los coches de rutas.

Golondrinos

Todo comienza cuando el zumbido de las pantallas anuncian los Golondrinos. Cualquier lugar es bueno para que ellos aparezcan y traspasen cualquier pantalla de un reloj de cristal líquido, el marcador digital de un microondas, el pulsímetro de un corredor de fondo. Al iniciarse el proceso, el aire repiquetea y se siente y percibe un olor a ozono, que es el indicador de dicho proceso.

No se sabe de donde proceden y porque nos visitan tan a menudo, últimamente, contando los casos que han podido describir los encuentros con los Golondrinos.

Por los pocos datos recopilados que de ellos se tienen, con entidades de diversos tamaños, con capacidad de mutación variable, elongación a voluntad, con control de su densidad por procedimientos desconocidos para nosotros, variando su densidad en función del lugar donde hacen sus apariciones. Las partículas de luz, también son aprovechadas y empleadas en sus aparaciones, haciendo más o menos visibles, sus formas mutadas. Tampoco es entendible el interés por visitarnos y el medio que usan para hacerlo, pues las leyes de la física no se aplican, a los Golondrinos.

Se han empezado a encontrar aparatos móviles portátiles, agendas electrónicas y relojes calculadoras, con un extraño y perturbardor quemazón en la configuración y alrededor de la pantalla. Inexplicablemente los dueños o poseedores de dichos aparatos, casualmente no se encuentran disponibles o localizables. Se han hallado espectografías de las zonas donde estos aparatos, fueron encontrados y se han hallado rastros y residuos electroplasmáticos con resinas radioactivas. Estos hallazgos, inquietan sobremanera a los estudiosos del fenómeno de los Golondrinos.

sábado, 16 de febrero de 2008

Supernova

El fuego me consume por dentro y me quema, me abrasa, haciendo que mi sangre arda y se vuelva lava ardiente en mis venas, rios de poder absoluto destructor y arrasador que se mueve al bombeo de mi corazón, que es un motor desbocado de engranajes perfectos, al limite de su fluir y dador de esa lava ardiente que ahora, me derrite y me abrasa. Mis parpados se cierran para encerrar las ascuas ardientes, en las que se han convertido mis ojos, que se encienden queriendo desprender la energía que crece desmedida y sin control. Sin control ardo y todo arde a mi alrededor. No puedo controlarlo ni quiero, pues quiero arder y consumirme como una estrella en su cenit destructor, como un mundo en su apogeo final, que muere para nacer de nuevo, como un meteoro que se precipita por el espacio a velocidades supersónicas, desprendiendo polvo y rocas de inmensas proporciones, ardientes y afiladas, cortantes e hirientes. Miro mis palmas de las manos, que se convierten en ascuas abrasivas, en racimos de energías primordiales que tocan mis ropas, que se consumen y desaparecen en el aire. Quiero explotar y arrasar todo a mi paso, convirtiendo en yermo lo hermoso, en árido lo crecido y viviente. Y así, comienzo mi transformación, en la que las palpitaciones, suben y bajan por mi organismo, convertido ahora en una máquina de destrucción masiva, porque no quiero parar, quiero seguir y consumirme, aunque se que no me consumiré, y arderé como una estrella, como los soles, que bañan con su calor y luz a miles de mundos, que ni son conscientes, de su existir.

Me elevo por encima de lo que en suelo existia, que ahora no existe porque mis pies, convertidos en antorchas de incasdencias plutonianas, lo derrite a su contacto. Todo comienza a combustionarse, quemándose, desapareciendo y consumiendose en su propia decadencia, pues lo imperecedero se consume, como mi carne se ha consumido, pues ahora, soy lava ardiente, fuego de mil soles que me llena y me pide un sacrificio, espiritual y carnal, pues carnal lo ha tenido. Quiere mi espiritu, que se consuma y arda, entre sollozos del que no siente nada dentro, solo fuego abrasador, que me consume con oleadas, cada vez mayores. Mis ojos no pueden contener las llamaradas y escupen, todo el poder destructor, arrasando mi edificio y mi comunidad. Todo arde a mi alrededor, pero no voy a parar, no voy a consumirme y extinguirme, pues ahora ya no me consumiré, ya no me apagaré jamás, pues mi corazón, late a tanta velocidad, que parece que un temblor, sacudiera la faz de la tierra, como nunca se agitó, como nunca escupió tal furia. Todo se consume, en una comunión final, un Apocalipsis de fuego abrasador, en lo que será yermo y vacio, en lo que será muerto y sin vida, pues el fuego que me quema y me consume, consume todo lo que a mi alrededor crece y se desarrolla. Así estaba predestinado para mi, pues la sucesión de acontecimientos me llevó a ello. Ahora, todo quedará destruido, mientras yo continuo mi ascenso sin final, ni principio en el que todo quedará reducido a cenizas, cenizas de lo que fue y ya no será más, cenizas de lo que alguna vez existió dentro de mi y fuera de mi.

Así, el fuego termina de rasgar mi envoltura carnal, y me bautiza con su significado de nueva vida, de nuevo luz en un firmamento oscuro, que será mi hogar y mi consuelo, el frio espacial.

Pues todo tiene un comienzo y un final en el que todo tiene su significado y yo ahora, convertido en Supernova, alumbraré un nuevo mundo, en un futuro lejano, cuando todo lo que ahora, es lava ardiente y candente, corriendo por cada grieta y recoveco de lo que era llamado mi hogar, se enfrie y cobre dureza y se rompa, dando paso a lo que será nueva vida. Esa nueva vida, que alguien como yo, destruirá de nuevo, para convertirse en un nueva estrella en el firmamento, un nuevo sol de increíbles proporciones, que no querrá parar, que querrá seguir y consumirse como tantas y tantas estrellas, que ahora me acompañan, que no son estrellas, si no Supernovas, como yo lo soy ahora. Ahora ya no me siento solo.

Vampiro

Ha ocurrido y no sé como. Esta mañana me he levantado de mi cama y he ido al salón a saludar a mi gato, que me ha bufado presa de un miedo incontenible. He pensado que le he pisado el rabo, pero me he dado cuenta que los rayos del sol que entraban por la ventana me hacían daño en los ojos. Pensé que tantas horas de ordenador habían afectado a mis ojos y me he dirijido al baño, para asearme. Cuando he mirado a los espejos, pensé que mi madre los había quitado y he corrido a despertarla. Ella se ha levantado y hemos ido al baño. Ella me ha dicho que como que no me veo en los espejos. Que si ya estoy otra vez con mis cosas raras. Me ha dicho que porque estoy tan palido y me brillan los ojos. Mi padre se ha levantado después y me ha dicho que siempre seré un niño raro. Mi hermano se ha despertado y me ha dicho que le mola eso de que sea un vampiro. Que a ver, cuando el tambien puede ser uno como yo. Todo esto me ha cogido de sorpresa, y mas cuando ya no me veo en los espejos, con lo presumido que soy yo.

Todo ahora parece distinto y llevo todo el día con mucha sed. Como lo de incarle el diente a la gente, es algo complicado, por la policia haciendo investigaciones, me he bajado a la carniceria aprovechando que se hace más rápido de noche. Fui a la sección de casquería y miré con mucho asco la cabeza de cerdo, pero me entró una lascivia hambrienta, cuando visité la sección sangrienta. Mirá que yo, cuando veo sangre se me revuelve todo. Me he cogido de todo tipo de trozos sangrientos y una buena bandeja de rica sangre de cordero. Tendré que empezarme a acostumbrar. Le he pedido al carnicero, que no me pusiera de esos ajitos que tanto le gusta a él poner, que me dan alergía. Creo que al ver mi cara de susto, se ha dado cuenta de ello.

He corrido por la calle, y he llegado con rapidez inusitada a mi casa. He probado a trepar por la fachada y mira, he llegado rapidamente al ventanal de mi salón. Mi madre se ha asustado y me ha dicho, que entre por la puerta, como las personas normales. Que me deje de tonterias, que parezco un adolescente.

Así que me he bajado al portal y subi en ascensor. En el ascensor, tambien han debido de quitar los espejos.

Estando en mi cocina, me dispuse a prepararme un zumito de casquería, viendo que los trozitos de carne, no me inspiraban mucha cercanía. Oye, ha sido mano de santo, uys, que repelus al decir santo, uys otra vez.

Ahora me siento con ganas de volar y hacer cosas muy raras, como convertirme en un murciélago, o en decenas de ratas y salir por ahí a asustar.

Vaya, sera alucinogeno el coktail de sange, que me he preparado? Ahora eso si, parece de dia, aunque sea de noche, todo se ve mas nitido, mas luminoso.

Mi madre me dice, que recoja los trozos de carne que voy dejando por la cocina, y que limpie los vasos del zumo que me he hecho, pues esta todo sucio. Me dice que mañana como mucho, que me olvide de eso de ser vampiro, que no tiene nada de futuro.

Decido dar un paseito por el parque para sentir mas la noche, no se porque pienso esto, pero es asi. Bajo al parque y alli a lo lejos veo un lindo perrito que se acerca corriendo. Vaya, es muy grande para ser perro. Veo que es mi vecino del tercero, pero es un hombre lobo.

Le saludo y me saluda diciendo que esta mañana, se ha levantado siendo un hombre lobo. Se ha meado en toda la casa y se ha comido a su mujer y a su suegra. Para el, ha sido una liberación y una suerte estar maldito, pues ahora se siente mas feliz. Me mira con ojos golosos, pero se lo piensa pues sabe de mi actual estado.

Sigo andando por el parque mientras veo que en la gran fuente del mismo, aparece una cosa flotando y llena de ramitas y arbustos. Será algo que se ha atascado en la fuente, pero veo que dos ojos brillantes se iluminan y me miran.

Es mi tia Gertrudis, que se ha levantado esta mañana siendo la cosa de la fuente. Me dice que sintió deseos de estar sucia y llena de ramitas, viviendo entre las aguas podridas de la fuente, y que bajó a comprar tabaco y no ha regresado a casa. Le cuento de mi estado y me dice, que me deje de tonterias, que soy muy joven para ser vampiro y que me vaya a casa, y me olvide de estas ideas tan tontas. Creo que mi tia, ha perdido el cerebro en la fuente, pues ella es la cosa de la fuente.

Todo esto me confunde, pues no esperaba yo encontrarme con tanta gente de noche. Subo a mi casa, pues empiezo a sentir como un cierto picor en la piel, y ganas de correr como un pollo loco. Será este sol, que empieza a clarearse por los edificios?

He llegado a casa y me he cogido las llaves del trastero. Me despido de mi madre y la digo, que me voy a trabajar, que volveré luego, pues he quedado con una amiga.

Me bajo a mi trastero y me hago un hueco, entre los esquies, y los colchones de campings. Me aseguro de tapar la ventanita, del hueco de la puerta, con una buena madera, y alli pasare el dia. El silencio se ha adueñado de la instancia y asi, duermo tranquilamente, aquí en mi trastero.

Así, los dias van pasando y yo continuo mi vida de vampiro, aunque creo que esto no tiene solución y tendre que seguir así, por los restos. Por la noche visito a mi vecino del tercero, llevándole unos huesecillos y mantengo conversaciones transcendentales, sobre pesca de bajura y mar profunda con mi tia Gertrudis.

Mi tia me da lo que le cae a los turistas, y a las parejitas que alli pasan, y se sientan en el quicicio de la fuente, para disfrutar de momentos de deseos inconfesables.

Y así, mi vida sigue. Mi familia no sabe que soy Vampiro, y esta muy contenta, con mi nueva vida, pues me dicen que cada estoy mas joven, y que no como nada, que me estoy quedando muy delgadito y con buen tipo.

Mientras no bajen al trastero a por algo, todo irá bien.

¿Que ocurriría si no hubiese gravedad?

La gente comenzaría a levitar hacía cielo, ahogándose cuando llegara a cierta altitud o chocaran contra un avión. Lo segundo sería tan posible como lo primero. Los árboles no dejarían caer sus frutos, al contrario. Volarían como meteoros y a cierta altitud se desharían, formando gigantescos lagos voladores, donde la gente cuando superaran los aviones y la altitud moriría ahogados. Que dulce muerte entre líquidos naturales. El zumo mayor imaginado!! Los coches empezarían a levitar y por un tiempo siempre había sitio para aparcar donde uno quisiera. Los árboles de las ciudades también comenzarían a volar, dejando enormes agujeros donde pudieran agarrarse los más pequeños seres humanos. Porque también existe gente pequeña, pero a estos les afectaría más tarde la gravedad. Los teléfonos móviles volarían primero, ya que pesan menos y están más cerca de la cabeza. Al unísono miles de personas hablarían con otras miles, en una danza espectacular de pequeños puntos en el espacio celeste. Por supuesto antes de un estado avanzado de antigravedad, las calles quedarían muy limpias. Los gordos y las gordas, serían los últimos en subir a los cielos. Quizás el pecado de la gula, sea el más castigado? Al menos si que lo castigamos entre los humanos. En el metro y parking todo el mundo quedaría pegado al techo, tratando de reptar fuera del metro. Como se darían cuenta que a la salida irían al cielo literalmente, algunos se quedarían dentro. Los más beatos, por supuesto preferirían el cielo. Los pecadores se quedarían dentro, para seguir pecando. El agua de los ríos y los mares, comenzaría su rápida ascensión, creando un enorme mar colectivo, que se uniría al mar de zumos de frutos meteoros. Los grandes cetáceos y tiburones, ya no se sentirían tan pesados y los peces abisales, se esconderían asustados, de ver a sus amigos peces abisales. He de recordar, que allá en las profundidades, no hay mucha luz que digamos. El mar con su gran lago celestial, recibiría la lava de los volcanes, que no podrían retenerla en su interior, o desperdigarla por algún pobre pueblo de pobres campesinos, ya que los campesinos, ya no estarían en dicho pueblo, sino estrellándose con aviones, árboles, bancos de parques, comederos de cerdos y policías que controlen el tráfico. El vapor de la lava con el lago celestial, provocaría grandes nubes de vapor, que cubrirían la poca tierra intacta que quedara. Los pocos que quedaran, descubrirían que con quien han estado hablando horas, no es si no el monumento a Pizarro del parque donde estaban y no su nuevo amigo Timothy, un luchador de sumo de 140 kg, que conseguía aguantar la gravedad, hasta que empezó una dieta de sushi desnaturalizado. Así, lo que fue ahora no sería, pues todo estaría dado la vuelta. Que pasaría si la gravedad volviera?

Porque Marte está tan sucio

Acabamos de llegar a Marte y parece que llegamos temprano, pues nadie ha venido a recibirnos. Los 3 astronautas que hemos venido, Trevor, Arthur y yo Phill, recibimos las invitaciones y nos decidimos a venir, porque los sábados son muy aburridos, cuando no se hacen viajes espaciales. Trevor, nada más llegar a Marte se ha puesto a estornudar. Es alérgico al polvo y le hemos dicho que se ponga la escafandra, no sea que le explote la cabeza, en un estornudo. Lo primero es buscar alojamiento pues el viaje ha sido largo y nos gustaría una ducha. Durante un rato no vemos signos de nada decente ni tampoco nada indecente, cosa que nos gustaría más.

Nos subimos a nuestro vehículo espacial todoterreno familiar con asientos giratorios y repisa, para poner revistas y nos ponemos en marcha, por el suelo marciano. Vemos mucho polvo a nuestro alrededor y rocas y todo de color rojo intenso, que invita a la pasión desenfrenada o a matar al compañero de al lado. No parece que encontremos hotel, pero si muchas piedras y muchos cañones, con caidas para no caerse.

Lo vemos todo muy sucio, sin nada de marcha, con muchas piedras incomodas y tanto polvo, que Trevor sigue cada vez más hinchado. Será que se le encasquilló el casco? Decidimos volver a la nave, no sin antes, coger la cabeza de Trevor, que rebota por el suelo marciano, e intentaremos buscar un buen hotel, en las páginas amarillas. Probaremos con Titán, el satelite que orbita alrededor de Marte, que es un adosado la mar de mono.

viernes, 15 de febrero de 2008

Tras el espejo de Robert Polson


Robert Polson se fijó un día en que su espejo parecía reflejar algo tras él. Robert se acercó al espejo y mirando alrededor se dio cuenta que reflejaba algo que en la pared de su baño no estaba. Se acercó empañándolo con su aliento de whisky en la mañana y descubrió que algo parecía moverse tras él. Cogió un poco de papel higiénico usado minutos antes, en intentar rasurar su dura barba de 3 días y en el que unas gotas de sangre habían quedado impresas con dureza y comenzó a frotar esa parte más descolorida de su espejo. Pronto comenzó a desaparecer el espejo y con espasmos de sorpresa se vio con la mano dentro hasta la muñeca del espejo.

- Joder, vaya espejo más jodido que tengo - pensó con poesía callejera Robert.

Terminó de despachar su burullo de papel higiénico con el espejo y con desacierto trató de colarlo en su taza de water. El papel se paseó en el borde y cayó al suelo junto a los otros burullos de papel, que había tirado en otras ocasiones.

Robert era un tipo que no se preocupaba por su vida, salvo por este echo curioso de su espejo de baño. Sin mediar pensamiento racional, agarró su champú anticaspa y lo arrojó por el espejo viendo como desaparecía tras él. Esto planteaba cosas curiosas, como teorías de la relatividad, agujeros espaciales en lugares extraños y toda clase de teorías fantásticas. Pero Robert, no se paraba en nada eso. Era un hombre parco en pensamientos y parco en modales y gestos.

Así, como arrojó su champú anticaspa por el espejo, él también se arrojó dentro desapareciendo de su baño.