
Ha ocurrido y no sé como. Esta mañana me he levantado de mi cama y he ido al salón a saludar a mi gato, que me ha bufado presa de un miedo incontenible. He pensado que le he pisado el rabo, pero me he dado cuenta que los rayos del sol que entraban por la ventana me hacían daño en los ojos. Pensé que tantas horas de ordenador habían afectado a mis ojos y me he dirijido al baño, para asearme. Cuando he mirado a los espejos, pensé que mi madre los había quitado y he corrido a despertarla. Ella se ha levantado y hemos ido al baño. Ella me ha dicho que como que no me veo en los espejos. Que si ya estoy otra vez con mis cosas raras. Me ha dicho que porque estoy tan palido y me brillan los ojos. Mi padre se ha levantado después y me ha dicho que siempre seré un niño raro. Mi hermano se ha despertado y me ha dicho que le mola eso de que sea un vampiro. Que a ver, cuando el tambien puede ser uno como yo. Todo esto me ha cogido de sorpresa, y mas cuando ya no me veo en los espejos, con lo presumido que soy yo.
Todo ahora parece distinto y llevo todo el día con mucha sed. Como lo de incarle el diente a la gente, es algo complicado, por la policia haciendo investigaciones, me he bajado a la carniceria aprovechando que se hace más rápido de noche. Fui a la sección de casquería y miré con mucho asco la cabeza de cerdo, pero me entró una lascivia hambrienta, cuando visité la sección sangrienta. Mirá que yo, cuando veo sangre se me revuelve todo. Me he cogido de todo tipo de trozos sangrientos y una buena bandeja de rica sangre de cordero. Tendré que empezarme a acostumbrar. Le he pedido al carnicero, que no me pusiera de esos ajitos que tanto le gusta a él poner, que me dan alergía. Creo que al ver mi cara de susto, se ha dado cuenta de ello.
He corrido por la calle, y he llegado con rapidez inusitada a mi casa. He probado a trepar por la fachada y mira, he llegado rapidamente al ventanal de mi salón. Mi madre se ha asustado y me ha dicho, que entre por la puerta, como las personas normales. Que me deje de tonterias, que parezco un adolescente.
Así que me he bajado al portal y subi en ascensor. En el ascensor, tambien han debido de quitar los espejos.
Estando en mi cocina, me dispuse a prepararme un zumito de casquería, viendo que los trozitos de carne, no me inspiraban mucha cercanía. Oye, ha sido mano de santo, uys, que repelus al decir santo, uys otra vez.
Ahora me siento con ganas de volar y hacer cosas muy raras, como convertirme en un murciélago, o en decenas de ratas y salir por ahí a asustar.
Vaya, sera alucinogeno el coktail de sange, que me he preparado? Ahora eso si, parece de dia, aunque sea de noche, todo se ve mas nitido, mas luminoso.
Mi madre me dice, que recoja los trozos de carne que voy dejando por la cocina, y que limpie los vasos del zumo que me he hecho, pues esta todo sucio. Me dice que mañana como mucho, que me olvide de eso de ser vampiro, que no tiene nada de futuro.
Decido dar un paseito por el parque para sentir mas la noche, no se porque pienso esto, pero es asi. Bajo al parque y alli a lo lejos veo un lindo perrito que se acerca corriendo. Vaya, es muy grande para ser perro. Veo que es mi vecino del tercero, pero es un hombre lobo.
Le saludo y me saluda diciendo que esta mañana, se ha levantado siendo un hombre lobo. Se ha meado en toda la casa y se ha comido a su mujer y a su suegra. Para el, ha sido una liberación y una suerte estar maldito, pues ahora se siente mas feliz. Me mira con ojos golosos, pero se lo piensa pues sabe de mi actual estado.
Sigo andando por el parque mientras veo que en la gran fuente del mismo, aparece una cosa flotando y llena de ramitas y arbustos. Será algo que se ha atascado en la fuente, pero veo que dos ojos brillantes se iluminan y me miran.
Es mi tia Gertrudis, que se ha levantado esta mañana siendo la cosa de la fuente. Me dice que sintió deseos de estar sucia y llena de ramitas, viviendo entre las aguas podridas de la fuente, y que bajó a comprar tabaco y no ha regresado a casa. Le cuento de mi estado y me dice, que me deje de tonterias, que soy muy joven para ser vampiro y que me vaya a casa, y me olvide de estas ideas tan tontas. Creo que mi tia, ha perdido el cerebro en la fuente, pues ella es la cosa de la fuente.
Todo esto me confunde, pues no esperaba yo encontrarme con tanta gente de noche. Subo a mi casa, pues empiezo a sentir como un cierto picor en la piel, y ganas de correr como un pollo loco. Será este sol, que empieza a clarearse por los edificios?
He llegado a casa y me he cogido las llaves del trastero. Me despido de mi madre y la digo, que me voy a trabajar, que volveré luego, pues he quedado con una amiga.
Me bajo a mi trastero y me hago un hueco, entre los esquies, y los colchones de campings. Me aseguro de tapar la ventanita, del hueco de la puerta, con una buena madera, y alli pasare el dia. El silencio se ha adueñado de la instancia y asi, duermo tranquilamente, aquí en mi trastero.
Así, los dias van pasando y yo continuo mi vida de vampiro, aunque creo que esto no tiene solución y tendre que seguir así, por los restos. Por la noche visito a mi vecino del tercero, llevándole unos huesecillos y mantengo conversaciones transcendentales, sobre pesca de bajura y mar profunda con mi tia Gertrudis.
Mi tia me da lo que le cae a los turistas, y a las parejitas que alli pasan, y se sientan en el quicicio de la fuente, para disfrutar de momentos de deseos inconfesables.
Mientras no bajen al trastero a por algo, todo irá bien.

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