martes, 19 de febrero de 2008

Nueva vida

Las horas pasaban, en aquel día de abril, y mi mente solo podía pensar en una cosa. Aquella mañana de verano, donde la conocí en la playa, mis dedos enredados en su cabello, su cuerpo junto al mío, sintiendo que la podía proteger de todo el amplio mundo, de alrededor, que para ella se abria por primera vez... todos esos recuerdos agradables, acudian a mi memoria, haciendo que me olvidara de todo a mi alrededor.... Pero el timbre seco y seguido de mi teléfono, me despertó de mi fantasía, y volviendo al mundo real, lo tomé de mi mesa, acercandome, el incómodo aparato a mi oído... sr. alcántara? si, le llamó desde el despacho del sr. Akerman. Ya sabrá por qué le llamó, nó? Su actuación el jueves, frente a la directiva general, nos ha disgustado mucho, y continuando con la última racha, creemos, que lo más conveniente, para usted y para la empresa, que es lo importante, será que recoga sus cosas, y se despida, de sus compañeros.... Todo aquello, me resultaba tremendamente familiar, y como si de una inyección anestésica se tratara,mi cuerpo ya no sentía nada... Mi mente volvía a viajar, con ella, esa sensación de protección de seguridad, y de quietud...solo con ella, entre mis brazos... Mis compañeros, me miraban de soslayo, cuchicheando entre sí, sabiendo que me marchaba, que era el adios, y que no habría mas mañanas, en las que entre risas de café solo, y cigarros a medias, nos contaríamos, el fin de semana, cabalgando entre la felicidad de una copa, la compañía bienintencionada, y el sabor profundo y constante de una promesa rota de amor... Ya tenía todo recogido, mi mundo en una pequeña caja de cartón. Todo aquello me parecía una película antigua, en la que miras através de una pequeña pantalla, y observas al protagonista... A si me sentía yo...como un espectador de mí mismo... Subiendo al ascensor, y pulsando lentamente el botón de bajada, me día la vuelta, observando a mis compañeros...todos seguían trabajando a lo suyo, ni una mirada, ni una despedida, nada de nada... ding!! las puertas se cerraron y bajé a la planta de abajo... Al poner mi pie, sobre la fría acera, de la calle, un rayo de sol, se posó lentamente, sobre mi cara, y entonces, comprendí realmente, que todo había sido una liberación. Había roto con el mundo, que me ataba, que me ahogaba, que me hacia sentir gris, y que me marchitaba como una flor... solo me quedaba ella...su recuerdo me sobrevino a la mente, y comprendí, que era lo realmente importante...sobre todas las cosas y sobre lo demás. ...mis pies, tocan la arena de la playa, y esas sensaciones vuelven a mí. Escucho el sonido de las olas, acariciando, la tenue orilla, de arena, y siento como las pequeñas y frágiles conchas, se quiebran bajo mi peso. Unas algas enredadas sobre algo, me despiertan de mi ensoñación, y me acerco a observar..hay algo que se mueve, y de repente la tomo entre mis brazos. Por fín estoy contigo, tantos momentos anhelados, tantas noches en vela, tanto sufrimiento y ahora estoy contigo. Nunca más te dejaré, nunca más te abandonaré, siempre estaré contigo, hija mia...

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