sábado, 16 de febrero de 2008

Supernova

El fuego me consume por dentro y me quema, me abrasa, haciendo que mi sangre arda y se vuelva lava ardiente en mis venas, rios de poder absoluto destructor y arrasador que se mueve al bombeo de mi corazón, que es un motor desbocado de engranajes perfectos, al limite de su fluir y dador de esa lava ardiente que ahora, me derrite y me abrasa. Mis parpados se cierran para encerrar las ascuas ardientes, en las que se han convertido mis ojos, que se encienden queriendo desprender la energía que crece desmedida y sin control. Sin control ardo y todo arde a mi alrededor. No puedo controlarlo ni quiero, pues quiero arder y consumirme como una estrella en su cenit destructor, como un mundo en su apogeo final, que muere para nacer de nuevo, como un meteoro que se precipita por el espacio a velocidades supersónicas, desprendiendo polvo y rocas de inmensas proporciones, ardientes y afiladas, cortantes e hirientes. Miro mis palmas de las manos, que se convierten en ascuas abrasivas, en racimos de energías primordiales que tocan mis ropas, que se consumen y desaparecen en el aire. Quiero explotar y arrasar todo a mi paso, convirtiendo en yermo lo hermoso, en árido lo crecido y viviente. Y así, comienzo mi transformación, en la que las palpitaciones, suben y bajan por mi organismo, convertido ahora en una máquina de destrucción masiva, porque no quiero parar, quiero seguir y consumirme, aunque se que no me consumiré, y arderé como una estrella, como los soles, que bañan con su calor y luz a miles de mundos, que ni son conscientes, de su existir.

Me elevo por encima de lo que en suelo existia, que ahora no existe porque mis pies, convertidos en antorchas de incasdencias plutonianas, lo derrite a su contacto. Todo comienza a combustionarse, quemándose, desapareciendo y consumiendose en su propia decadencia, pues lo imperecedero se consume, como mi carne se ha consumido, pues ahora, soy lava ardiente, fuego de mil soles que me llena y me pide un sacrificio, espiritual y carnal, pues carnal lo ha tenido. Quiere mi espiritu, que se consuma y arda, entre sollozos del que no siente nada dentro, solo fuego abrasador, que me consume con oleadas, cada vez mayores. Mis ojos no pueden contener las llamaradas y escupen, todo el poder destructor, arrasando mi edificio y mi comunidad. Todo arde a mi alrededor, pero no voy a parar, no voy a consumirme y extinguirme, pues ahora ya no me consumiré, ya no me apagaré jamás, pues mi corazón, late a tanta velocidad, que parece que un temblor, sacudiera la faz de la tierra, como nunca se agitó, como nunca escupió tal furia. Todo se consume, en una comunión final, un Apocalipsis de fuego abrasador, en lo que será yermo y vacio, en lo que será muerto y sin vida, pues el fuego que me quema y me consume, consume todo lo que a mi alrededor crece y se desarrolla. Así estaba predestinado para mi, pues la sucesión de acontecimientos me llevó a ello. Ahora, todo quedará destruido, mientras yo continuo mi ascenso sin final, ni principio en el que todo quedará reducido a cenizas, cenizas de lo que fue y ya no será más, cenizas de lo que alguna vez existió dentro de mi y fuera de mi.

Así, el fuego termina de rasgar mi envoltura carnal, y me bautiza con su significado de nueva vida, de nuevo luz en un firmamento oscuro, que será mi hogar y mi consuelo, el frio espacial.

Pues todo tiene un comienzo y un final en el que todo tiene su significado y yo ahora, convertido en Supernova, alumbraré un nuevo mundo, en un futuro lejano, cuando todo lo que ahora, es lava ardiente y candente, corriendo por cada grieta y recoveco de lo que era llamado mi hogar, se enfrie y cobre dureza y se rompa, dando paso a lo que será nueva vida. Esa nueva vida, que alguien como yo, destruirá de nuevo, para convertirse en un nueva estrella en el firmamento, un nuevo sol de increíbles proporciones, que no querrá parar, que querrá seguir y consumirse como tantas y tantas estrellas, que ahora me acompañan, que no son estrellas, si no Supernovas, como yo lo soy ahora. Ahora ya no me siento solo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

me encanta, me encantan todas las historias, jeje, bueno, haber cuando pones mas de estas fantasticas historias

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

Ritmo Abrasivo, si señor.

Un saludo.